jueves, 6 de junio de 2013

Test The Best 2013 (Cercedilla)

Las carpas del Test The Best 2013
Tras el buen sabor de boca que me dejó el Test The Best 2012,  y a pesar de que me encuentro bastante flojo de forma, no dudé en visitar de nuevo la localidad serrana de Cercedilla para disfrutar de nuevo del evento.

En esta ocasión, no sólo he participado en el maratón, también me animado con el gran atractivo de esta iniciativa: la posibilidad de probar bicicletas de muchas de las mejores marcas del sector.

El sábado de buena mañana me subí a Cercedilla con Karmele (gracias por la compañía!) porque tenía cita a las 10:30 para pedalear sobre una Scott Spark 910. Antes de eso, no dudé en aprovechar una iniciativa de Specialized, por la cual si dabas un maillot en buen estado, para ser donado para la Asociación Proyecto Sahara, ellos te regalaban uno de la marca.

El maillot Specialized, que no está nada mal
La experiencia con la Scott Spark 910 fue interesante. Siempre que leo una prueba en internet o en una revista, me quedo con la duda de las características del probador. Es algo que creo que es clave para saber leer entrelíneas y sacar información que te pueda valer a ti. No es lo mismo un tipo fibroso que compite en XC, que alguien que hace rutas relajadas y no está tan en forma. También es relevante la bici habitual.

En mi caso, los fieles del blog ya me conocéis, mi deporte es el atletismo, soy relativamente ligero (65-66 kgs en forma) y monto en bici esporádicamente sobre todo en verano. Mi bici habitual es una Scott Scale rígida de carbono con ruedas de 26"y me gusta subir y las bajadas técnicas de baja velocidad, nada de pedrolos a 40 km/h.
Scott Spark 910. Más de 4000 euros tienen la culpa.
Los kilómetros que pude rodar con la Spark, fueron mis primeros con una doble y con una 29", así que muchas novedades. La gente de Scott, tras ajustarme las suspensiones a mi peso, organizó una salida cortita en grupo por el circuito "largo" de test.
Para los que conozcáis la zona, se subía desde Cercedilla por pista ancha hasta la carreterilla del embalse de Navalmedio y luego se continuaba por el Calvario hasta un poquito antes de la pradera. Después, llaneo y descenso por sendero estrecho, rematando con algún tramo más trialero.

Nuestro circuito, el rojo
La Spark tiene un mandito, en la parte izquierda del manillar, denominado Twinlock que permite regular el recorrido de las suspensiones simultáneamente.Podemos situarlo en 3 posiciones: suspensiones abiertas con todo el recorrido, suspensiones al 70% y bloqueo (que en el caso de la horquilla más bien un endurecimiento que un bloqueo total).

La subida la hice en la posición 2 y la verdad es que las sensaciones fueron buenas. La postura de conducción es algo erguida para lo que yo estoy acostumbrado pero  también más cómoda. En el único tramo un poco técnico que había, noté que la bici a bajas velocidades en menos ágil a la hora de cambiar de dirección. Supongo que se debe a las ruedas de 29".

La bajada con suspensiones abiertas fue divertida. El feeling era de ir más rápido y más seguro que con mi Scale, si bien en tramos revirados notaba que me costaba meter la bici por la trazada deseada.

En trialera pedregosa sin dificultad, no hay color. Con la Spark vuelas, hasta el punto de que hay que tener ojo porque pierdes un poco la sensación de velocidad.
La prueba me resultó cortita (apenas 9 kms) pero oye, quedé encantado con la experiencia.
Ahora bien, la gran pregunta, ¿pagarías más de 4000 euros por una bici así? Ahora mismo, con los kilómetros que hago al año, claramente no. Si tuviera pasta para dar y regalar me lo pensaría, pero igual preferiría comprarme un pepino de XC. Tendría que pensarlo...

Después de la prueba, recogimos el dorsal del maratón del domingo y nos dimos una vuelta por la feria.
No vimos grandes ofertas, pero sí que compramos unos calcetines de una marca española nueva Calcetos. Tienen unos diseños originales y la persona que estaba en el stand era muy amable, así que merecen que se les haga un poquito de publicidad: "Keep calm and ride on"

Mis Calcetos
Para rematar la jornada vimos que en el stand de Mérida estaba el gran José Antonio Hermida firmando autógrafos así que no me pude resistir a hacer la cola. Un auténtico crack, a pesar de estar tocado del cuello por su caída en la 2ª prueba de la Copa del Mundo, el tío fue muy simpático con todo el mundo.

Con el mito

1 comentarios:

Anacleto Calceto dijo...

Gracias por tus amables palabras. Esperamos que te resulten cómodos los CaLCeToS.

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