miércoles, 28 de marzo de 2012

10º aniversario revista Runner's World

Sí, lo confieso, he vuelto a pecar. Contraviniendo lo que me prometí a mí mismo hace mucho tiempo volví a comprar un número de la revista Runner's World.

Estaba en un VIPS y vi que el número era el del 10º aniversario de la misma y pensé ¿habrán mejorado algo los contenidos en los últimos años? Así que, esperanzado, decidí adquirir la misma previo abono de casi 4 eurazos.

La respuesta a mi pregunta, tristemente, es no.

Podría hablar de la ingente cantidad de publicidad (de 164 páginas, 34 son enteras de anuncios, un 20% y ojo, no cuento los recuadros con anuncios pequeños), de que para los probadores de Runner's todas las zapatillas sin excepción son buenas, de lo cansino que resulta Martín Fiz (por supuesto, hay una entrevista suya), de los artículos traducidos de la versión americana o de mil cosas más que hacen que la revista sea poco menos que un folleto de Adidas o Nike.

Pero no, lo que quiero comentar en esta entrada es un sorprendente artículo firmado por David Plaza titulado grandilocuentemente "Grandes Momentos de la Década" (lo podéis encontrar a partir de la página 116). En el mismo se trata de resumir en imágenes los momentos claves en el atletismo de élite español de la última década.

La sorpresa viene cuando compruebo que entre los protagonistas del mismo se encuentran no ya sospechosos de dopaje como Marta Domínguez o Reyes Estévez (sospechosos para algunos, porque para mí no hay la menor duda), sino personajes como Alberto García, Julio Rey o Paquillo Fernández que han dado positivo o guardaban en su nevera productos que se alejan bastante del clásico Aquarius que tenemos todos los populares bien fresquito en el frigorífico.

¿De verdad éstos son los protagonistas de los momentos de la década? Sinceramente prefiero actuaciones menos espectaculares y más limpias...

Me sigue sorprendiendo muchísimo la tolerancia que hay en la prensa española con este tipo de asuntos. En mi opinión, nos hacen un flaco favor a todos los que nos gusta el atletismo y el deporte en general.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Fuera de combate


Si antes comento que estoy teniendo una temporada sin enfermedades ni lesiones, antes caigo.
Como os comenté en la crónica de Laredo, no me encontré muy bien en carrera, tenía sensaciones raras. Es una suposición, pero quizá estuviera ya incubando lo que me ha dejado KO.

El martes de la semana pasada empecé a sentirme mal, con dolores musculares y de garganta. Iluso de mí pensé que con parar un par de días la cosa no iría a mayores. No sólo no mejoré sino que el dolor de garganta fue a más durante la semana hasta el punto de que tragar saliva era una penuria. Tras 3 noches durmiendo mal, el domingo me acerqué al centro de salud (en su modalidad de urgencias) por si me mandaban antibióticos. El doctor me dice que no tengo placas, que lo único que hay es una infección de garganta así que a aguantar el temporal con paracetamol e ibuprofeno.

Total, que la guinda la segunda parte de la temporada, la media de Alcalá, donde hice marca el año pasado no contó con mi presencia. Es una lástima porque creo que estaba para mejorar Getafe. Tendrá que ser en otra ocasión.

Hoy todavía estoy tocado pero espero poder volver a rodar esta semana. Espero que esté parón obligado me venga bien para regenerar para la última parte de la temporada.

Y ahí viene la duda, ¿qué hacer? Ahora mismo barajo dos opciones:

1) Trabajar un poco la base y luego calidad a fuego para competir primero en 5000 y 3000 y luego bajar al 1500 y 800. Digamos que éste sería el enfoque tradicional que he seguido estos años: olvidarme de los kilómetros y centrarme en series rápidas con mucha recuperación.

2) Meter más base y volumen, y luego enfocar el entreno como si estuviera preparando 10000. La idea sería buscar un 10K y/o una media y luego bajar bruscamente al 5000 con alguna sesión específica. Algo así como: meter kilómetros hasta mayo y luego enfocar las series de otra manera, no tan a fuego, recuperando más.

No sé, tendré que meditarlo. Tiempo voy a tener porque hay que ver lo que cunden los días sin salir a entrenar, estirar, ducha, etc etc